El material que elegí, Armando Animales, es un programa de
fácil instalación y uso, ya que permite acceder sin dificultades a los
contenidos, eso permite una velocidad
cómoda entre el usuario y el programa. Todos los iconos en la pantalla están
ordenados de manera armoniosa, no hay sobrecarga de texto ni de íconos, posee colores
llamativos y tiene una linda animación. Al ser de manejo simple no presenta
errores de funcionamiento.
Es un programa de interacción constructiva, flexible y se
puede adaptar a diferentes contextos, no es estrictamente necesario que cada
niño posea una maquina. Como es un sistema abierto se puede entre todos crear
cualquier animal (existente o no) a partir de diferentes partes de otros. Se
puede dividir en grupos o que cada niño cree su propio a animal. Además se
pueden realizar actividades complementarias, como inventar cuentos entre todos
a partir de esos animales y de diferentes fondos aplicables.
Si hay algo criticable es la falta de intención de
aprendizaje del usuario por parte de los creadores, si bien se puede utilizar
proponiendo otro tipo de actividades en base al programa, por si solo no aporta
mucho. Contiene imágenes estereotipadas, es de corta duración y no hay
demasiado para hacer. Los primeros minutos es divertido, novedoso, pero al
realizar dos o tres caricaturas se vuelve bastante monótono y poco original.
Realmente hace que uno se pregunte ¿cuáles son sus objetivos educativos? y ¿las
actividades cognitivas?, en mi opinión carece de ambas. Es una buena
herramienta para hacer de ella otras actividades que aporten algún aprendizaje,
pero como ya dije, por si solo no aporta nada. De más está decir que, al no
tener objetivos y mucho menos modelos de aprendizajes no posee ningún tipo de documentación explicativa,
guía didáctica ni ficha resumen.

No hay comentarios:
Publicar un comentario